Y de repente se forma una muralla ante ti, no te da tiempo a
frenar, y te chocas tan fuerte que piensas que has muerto en el impacto.
No han pasado ni cinco minutos, tal vez ni uno, es irónico
que la felicidad tarde tanto tiempo en llegar, si llega, y la tristeza te sucumba
en tan solo un par de segundos, dos palabras, una imagen, un olor, una canción...
Triste, injusto, ¿pero no es así la vida? Te da una chispa de felicidad por
cada río de melancolía, y por mucho que lo intentes, es demasiado complicado hacer
fuego en un mar de lágrimas.
El amor, un juego hecho para masoquistas, donde quien lo da
todo se queda sin nada, donde las miradas dicen más que las palabras. Sentimientos
contradictorios, amor-odio.
Las palabras, apisonadoras en su más puro significado, son
aquellas cosas, que solo afectan a los enamorados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario