Es impresionante el mundo de los sueños, en el cual suceden cosas imposibles de imaginar, que ni tú mismo comprendes. En ellos descubres cosas que antes no sabías, y son capaces de producirte los sentimientos más reales hacia personas que fuera de ellos, conforman tu realidad.
Cierras la puerta de tu habitación, te tumbas en la cama y te sumerges en otra dimensión que cada noche es única e inexplicable.
Pueden ser tus mejores consejeros, contándote cuentos nocturnos sobre tu vida que aún nunca pasaron, ni pasarán, pero que siempre te sacan una sonrisa, o, tal vez, una idea.
Tambien pueden tratarse del más cruel enemigo, haciéndote ver los capítulos de tu vida más dolorosos o torturándote con aquellos otros inventados que pueden o no pasar en un futuro.