Crees que estás al borde del abismo, uno del que no puedes escapar, en el cual te caerás de un momento a otro, y tal vez sería lo mejor, caer y no volver nunca. Te sumes en la más profunda depresión, pensando que no hay nada que merezca la pena en el mundo, que simplemente este no es tu lugar.

La gente te decepciona, y tú lo pagas con otros, a veces te rallas por tonterías sin darte cuenta de que es eso, una tontería, pero tienen que entender que no puedes más, que te ahogas con el nudo constante que se forma en tu garganta, que cada día aprieta más y más.
El corazón se niega a funcionar con normalidad, al parecer se apena de esa niña con lágrimas en los ojos que luchan por suicidarse tirándose al vacío, hasta morir en esos labios que acostumbraban a lucir una maravillosa sonrisa.
Sufres, callas y explotas, así continuamente, pero, también hay veces que la vida nos regala pequeños momentos mágicos, en los que desconectas de la vida.
Entonces aterrizas en otra dimensión, ves un rayo de diversión que te baña en una sensación desconocida, pero placentera. Esos ojos han vuelto a enseñar la fuerza que tienes dentro, y esa sonrisa vuelve a enamorar.

Esos momentos son los que recordamos, son pequeños, a lo mejor son simples palabras, escenas de risas, no sé... Son cortos, y hay que aprovecharlos, hay veces que están ahí, pero no nos damos cuenta y los dejamos pasar.
¿Sientes que tu vida es una mierda? deja ese pensamiento, no te lleva a nada. Aprovecha cada segundo que te ofrecen esos momentos mágicos, son los mejores ♥