Te despiertas, pero no te levantas, ¿para qué?
Hoy solo será otro día como el de ayer. Tú siempre fuiste fuerte, pero tus
fuerzas se cansaron de hacer la tonta, de mentir diciendo que estás bien, para
luego encontrarte con otro pozo, más profundo, más difícil de escalar.
Abres los ojos, sientes como la almohada todavía
está húmeda por las lágrimas de ayer, sientes el dolor impregnado en esa cama,
sientes los recuerdos clavados como espadas.
Intentas poner música, eso siempre ayuda, pero
hoy precisamente no te apetece escuchar nada, prefieres disfrutar del silencio,
antes de que llegue una nueva tormenta, prefieres coger lápiz y papel, dibujar
y escribir, sentimientos del corazón, plasmados con dolor. Duele, a la vez que
significa un desahogo, en esas veces que te lo cortan todo, en esas veces en
las que hasta gritar se te está prohibido.
Bonita entrada, preciosa. Algún día el pájaro de piedra también podrá volar. Felicidades por la entrada.
ResponderEliminarMuchas gracias:) Espero que ese día llegue pronto, y me alegro de que te guste.
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