Translate

viernes, 12 de abril de 2013

Ansias de libertad.



Ella siempre fue diferente. Pensaba que había algo más allá de su ciudad, de su país. Quería recorrerlo todo, siendo tan solo una cría, sin derecho a nada, sin derecho ni siquiera a hablar. Encerrada entre las cuatro paredes de su minoría de edad, la voluntad de sus padres y la injusta sociedad.
Quería volar, y sus amigos le cortaban las alas, decían que estaba loca, que vivía en las nubes y algún día se arrepentiría. Ella no hacía caso, no creía a nadie, pero sí en sí misma. Sabía que lo que era "imposible" solo tardaba un poco más en legar, y que si se quiere de verdad, todo se puede.
Todos la tachaban de ingenua, demasiado joven y sin esperiencia en la dura vida, pero no le importaba. Nunca se rindió, nunca se quejó de los obstáculos. Ella pensó que con cada paso, con cada esfuerzo estaba más cerca de sus sueños.
Lo necesitaba todo, no tenía nada. Tampoco le desilusionaba eso, era un reto que debía superar. Poco a poco la gente dejó de pensar que estaba loca, es verdad que le quedaba mucho por hacer, pero también llevaba ya mucho recorrido.
Solo se tenía a ella, pero no era poco. Trabajó duro, la gente no se lo creía, tan joven, tan madura y con tanta seguridad en su mirada. No era caprichosa, pero era persuasiva. Prometió conseguir lo que quería, lo que más necesitaba. No fue fácil, fue muy duro, pero merecía la pena:
1. Para conseguir sus sueños.
2. Para callar a todos aquellos que dijeron que no lo conseguiría.
Cada vez que sentía la necesidad de rendirse, miraba al pasado: todo lo que había hecho ¿iba a ser en vano? eso era lo que le hacía seguir firme a sus principios. Aprendió que con esfuerzo todo es posible.
Y así, esa loca adolescente se hizo dueña de su sueño, su destino: dueña de su libertad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario